ANCLAJES MENTALES PARA UN CUERPO FIT

¿Has oído hablar de los anclajes?, son una herramienta buenísima si has intentado ponerte en forma y no has podido. Pero, ¿qué son los anclajes? Compromisos inexcusables, así de simple. Pero déjame que te cuente más.

Esta historia te sonará, cuando empezamos una vida fit, queremos hacerlo todo perfecto de golpe, entrenar todos los días dos horas y comer solo cosas verdes. Es normal, es momento de mucha motivación y ponemos todos nuestros recursos a trabajar para este fin, pero es innecesario y contraproducente.

Ya sabes como acaba esto, algún día con suerte podremos cumplir todo, y poco después se acabó, fallamos de nuevo.

¿El motivo?, hay una enorme fuerza de gravedad en nuestra cotidianeidad, que nos arrastra a retomar nuestras costumbres más cómodas, sobre todo cuando se nos indigestan esos objetivos excesivos. Llámalo rutina, llámalo costumbres, o llámalo forma de ser, pero siempre volvemos al mismo sitio.

¿Eso significa que estamos sentenciados a seguir así de por vida? Absolutamente no, se puede cambiar claro, se puede escapar de esa fuerza de la gravedad como un escalador se separa del suelo trepando por una pared.

Vamos a imaginarnos nuestros cambios saludables como una pared para escalar. Lo primero que hay que hacer es darse cuenta de que los pasos se dan de uno en uno, y que para hacerlos con seguridad necesitamos anclajes, de manera que una vez hayamos fijado un anclaje podamos pasar al siguiente, que además debe estar a la distancia accesible y segura.

En el fitness es similar, necesitamos pequeños logros que nos lleven hacia arriba, estos anclajes podrían ser por ejemplo:

  1. No irte a dormir sin haber dado un número concreto de pasos, 5000, 8000, los que sean, ahora que los teléfonos tienen la posibilidad de contabilizarlos, es fácil hacer el seguimiento.
  2. No irte a dormir sin hacer, por ejemplo 15 flexiones y/o 25 abdominales.
  3. Cada semana correr un número de kilómetros, 10, 15, 20, los que sean.
  4. Una de las comidas del día que sea solo verdura. Esta estaría bien para los que comen desordenadamente.

Los dos anclajes que a mí más me gustan son los siguientes:

1-No pierdas un lunes: Es un anclaje mágico, si entrenas todos los lunes, muy mal tienes que hacerlo el resto de la semana para no ponerte en forma. Cuándo me preguntan cuántos días a la semana se debe entrenar, la respuesta como casi todo en el fitness es depende, pero en líneas generales, podemos decir que dos es un suficiente, tres un notable y 4 un sobresaliente. Pues habiendo hecho el lunes, y habiéndote sumergido en la espiral positiva de endorfinas y ganas de entrenar desde el lunes, tienes todos los boletos para conseguirlo. Entrenar los lunes es casi sinónimo de éxito. Por supuesto que requiere compromiso, y tiene su complicación, pero es perfectamente asumible.

2-Otro anclaje que me gusta mucho es el de cenar ligero. Ya sabes que pienso que es la mejor manera de bajar peso, pues irte a la cama con la tripa medio vacía significa que durante las horas de sueño vas a estar adelgazando, y como me gusta decir, adelgazando gratis, porque no hay esfuerzo ni desgaste psicológico.

Y levantarse con el estómago vacío y plano es una de las sensaciones más fit que puedes conseguir. Está claro que esto no se puede hacer todos los días, sobre todo en fin de semana es complicado, pero fijemos un número, por ejemplo, digamos que 4 de cada 5 noches  seremos estrictos en nuestro anclaje, y una nos liberaremos un poco.  También es asumible, ¿no?

Lo bueno de los anclajes es crear costumbres, y son las costumbres y no las acciones puntuales las que van a transformar nuestro cuerpo.

¡Eureka!!!, dirán algunos, esto de los anclajes es maravilloso, voy a ponerme 5 o 6 y en dos semanas estoy hecho un cuerpazo, pero, ya sabes que no, que esto no funciona así. En ningún caso te recomiendo que trabajes en más de dos a la vez.

¿Cuándo se puede considerar un anclaje superado para buscar otro? Lo sabrás, cuando lo tengas totalmente internalizado, cuando no te cueste ningún esfuerzo, será entones el momento de focalizar nuestro esfuerzo un poco más arriba en esa pared de escalada saludable, siempre revisando que los anteriores están bien firmes, de lo contrario caeremos y a volver a empezar!!

Por último, me gustaría que probases los míos, pero si tienes otras necesidades, planifica los tuyos, que deben ser personales, accesibles,  alineados con tus objetivos finales y evaluables.

Mucha fuerza!!!!