CÓMO HACERSE UNAS FOTOS DE ANTES Y DESPUÉS

Si vas a emprender el reto de cambiar tu vida a través de tu salud y tu aspecto, sin duda alguna te recomiendo que te hagas unas fotos de “antes y después” Muchos son los motivos más allá de las redes sociales y el ego.

1- El primero sin duda, es un recuerdo buenísimo.  Cada vez que veas tus fotos serás consciente de lo que eres capaz de hacer y te vendrás arriba. Y por supuesto, si eres de los extrovertidos, no es lo mismo contarlo que enseñarlo, sobre todo en la era de instagram. Un reto sin fotos es como meter un hoyo en 1 en golf justo cuando nadie está mirando.. creíble, pero pierde toda su gracia. 

2- Una gran motivación para tus seres queridos, cuando la gente empiece a ver tu cambio te empezará a preguntar, y les contestarás una frase que ahora te sorprendería “pues no ha sido tan complicado” te convertirás en inspiración de mucha gente.

3- Y la parte útil, una foto en un momento dado, a mitad del reto por ejemplo, cuando se suele pasar por un pequeño bache de resultados y motivación, es un indicador objetivo, junto con las medidas,  que te ayuda a recordar lo bien que vas.

Y para hacerte un buen “antes y después” debes tener varios puntos presentes. 

-A diferencia de teletienda, no hagas la de salir en la primera foto con cara triste y en blanco y negro. Eso canta mucho. Hazte una foto normal, con unas condiciones físicas y de localización y luz que puedas repetir. Por ejemplo háztelas en tu casa en sábado que es cuando tienes más tiempo. Mejor háztelas tú que pedírselo a alguien, con el modo de disparo automático, así te garantizas que no necesitas a nadie.

-Háztelas en bañador o biquini, porque es muy posible que el día de mañana te apetezca enseñarlas, aunque ahora te parezca increíble. Sí, sé que a ninguno de nosotros nos gusta la idea de mostrar la foto del antes, pero cuando va acompañada de una buena evolución, precisamente es la del antes la que nos da el mérito y refleja el esfuerzo.

-Una vez hecha la primera foto, yo recomiendo hacerse una cada mes, mejor que cada semana, porque en 7 día la progresión rara vez se percibe, y como lo que buscamos es motivación, vamos a hacerlas cada mes.

-Todas las fotos las haremos en las mismas condiciones, incluso la última, para tener un cuadro real de la evolución. Eso no quita que además nos hagamos una foto de recuerdo en la que ya busquemos una imagen mucho más favorecedora, y para hacernos esta foto hay varias técnicas que puedes usar para remarcar tus virtudes. Aquí las tienes:

-Busca una iluminación que favorezca. Las luces que vienen de arriba marcan muchas sombras, generalmente demasiadas, y las que vienen de frente, suavizan demasiado las formas, no marcan tanto tus músculos. 

Una buena iluminación normalmente vendrá de arriba, pero sin ser vertical. Más o menos a dos metros y medio de altura y separadas un metro delante de ti. Juega con la posición de la luz para encontrar el mejor ángulo.

También es importante que esa luz no sea directa, sino indirecta, unas lámparas de paraguas o similares son ideales. 

-Durante la sesión ve haciendo ejercicios de “bombeo” para llevar sangre a los músculos que más lo necesitan, pectoral, bíceps, glúteos.. eso ya depende de ti. 

-Otro consejo, la última semana come extremadamente sano, evita todo aquello que retenga líquidos, alcohol, grasas, productos muy salados… 

Los dos días anteriores come sin sal, no es lo más sabroso del mundo, pero son 2 días, tampoco pasa nada.

-Si quieres un poco más de musculatura, unas horas antes (entre 9 y 12) come una ración mediana de hidratos, de nuevo sin sal. Eso ayudará a retener líquido dentro de las células musculares, hinchándolos levemente. 

Sonríe, estás listo para la foto 🙂

Bueno, ya conoces algunos secretos del “Antes y después” ahora el reto está en el entrenamiento, a por él!!!