CONTAR CALORÍAS ES DE GORDOS

Sí, lo sé, “gordos” es una palabra políticamente incorrecta, pero “contar calorías es de personas con sobrepeso” se queda un poco descafeinado, ¿no?

LA CONVERSACIÓN:

Hace unos sábados me escribió un cliente a la hora de comer con la pregunta, “¿Juan, cuántas calorías tengo que comer?”. Me sorprendió, porque llevo 4 meses con ese cliente y nunca me lo había preguntado. En ese tema tenemos un acuerdo, el come limpio, variado y sano, y come la cantidad que quiera, y así llevamos 20kilos perdidos, y de repente esa pregunta… estaba claro, típica conversación de:  -“¿¡cuanto peso has perdido!? , ¿cómo lo has hecho?, ¿cuántas calorías comes al día?”-  le debió preguntar alguien con la calculadora en la mano.

Mi respuesta: “los deportistas no contamos calorías, contar calorías es de gordos”. Supongo que por esta respuesta ya sabéis que estoy hablando de mi amigo y cliente protagonista del post “de obeso a deportista en un click”.

DEPORTISTAS

Y así es, salvo casos muy raros los buenos deportistas no cuentan calorías, no es su guerra, su guerra es como arañar unas centésimas a un crono, cómo perfeccionar la técnica o cómo descansar mejor para entrenar mejor, pero no cuántos gramos de tomate lleva esta ensalada, o cuanto pesa este filete. Saben que comiendo de manera saludable, van a disponer de energía y de nutrientes suficientes como para entrenar fuerte y por supuesto mantenerse en su peso.

NO DEPORTISTAS

Una vez leí un un titular que decía “un estudio demuestra que contar calorías engorda”. Bueno, ya sabéis que lo de los estudios es un mundo aparte, pero tiene sentido pensar que si cogemos una muestra de la población que cuente calorías y otra que no, seguro que la que las cuenta tiene mayor sobrepeso. Sí, eso no significa que contar calorías engorde per se, sin duda le han hecho una llave de judo a la frase para encajarla, pero sí que se extrae que si eres de los que cuentan calorías, probablemente estés en el grupo con sobrepeso.

Contar calorías es impreciso, realmente nadie, ni la NASA, ni los nuevos teléfonos inteligentes, saben cuántas calorías tiene la manzana que te vas a comer, o saben cuantas calorías has consumido tú en un solo día en función de tu movimiento, de la temperatura del aire, de si te estás recuperando de una sesión de entrenamiento, de si has tenido un disgusto, nadie. Está claro que hay unos patrones, pero no tan precisos como para ponernos a nivel de kilocalorías.

Lo peor es que contar calorías es intentar dominar con la inteligencia matemática algo tan incontrolable como el hambre, estamos hablando de un instinto de supervivencia, es un error. Al hambre solo se le vence comiendo, y si es comiendo sano, rara vez estemos con sobrepeso.

LA SOLUCIÓN

Como entrenador ya sabéis lo que pienso al respecto, generalmente, quien cuenta calorías sale perdiendo, quiere solucionar con la alimentación problemas de sedentarismo, y eso es imposible. No puedes luchar contra el sobrepeso limitando las calorías, juega en tu contra, cuanto menos comes siendo sedentario, tu cuerpo prescinde de lo que no se usa, el músculo, y reserva lo que sí tiene función, los depósitos de grasa, que, precisamente por estar en dieta hipocalórica, necesita más que nunca. Tu cuerpo pide movimiento. Dicho todo esto, sí hay algún caso especial en el que se deben controlar las calorías, pero esos son casos propios de nutricionistas.

En resumen, las calorías saludables no se cuentan, se aprovechan para moverse mejor, para tener más energía, para crear masa y tono muscular natural, para dar vigor y una figura atlética a tu organismo, las calorías no se cuentan, se disfrutan, al comerlas y al quemarlas.

Feliz día!

Juan Rallo