¿CUÁNTO TARDARÉ EN VER RESULTADOS?

 

“Voy a apuntarme al gimnasio, ¿cuánto tiempo tardaré en ponerme fuerte? o ¿Cuánto tiempo tardaré en adelgazar?”

Sigue siendo la pregunta estrella del entrenamiento y es normal que queramos saber cuánto tardará en llegar el retorno de nuestros épicos esfuerzos.

¡Y mira!, creo que tengo buenas noticias al respecto. Para una persona que empieza a entrenar de cero, los efectos del fitness se notan desde el primer día y seguirás mejorando hasta donde tú quieras llegar. La progresión total constaría de estas 3 fases:

1-Mejora física inmediata inicial. Un “boom!” de motivación.

Después del primer entrenamiento, sí sí, del primero, vas a notar una mejora repentina importante.

Por un lado aumentando el tono de los músculos trabajados, que quedan más “llenos” porque para recuperarlos del esfuerzo, durante las siguientes 48 horas más o menos, el cuerpo les envía más sangre con sus nutrientes y oxígeno a la zona trabajada, con lo que  hace que seamos más conscientes de nuestra musculatura, tras el primer entrenamiento nos sentimos bien recompensados.

Por otro lado, al empezar a entrenar, después de una buena sudada si ha sido el caso, nos sentimos más ligeros, menos hinchados, hemos eliminado parte de líquido que nos sobraba y que no vamos a recuperar inmediatamente, porque al eliminar sal a través del sudor es menor el líquido necesario para neutralizarla.

Esta primera es una fase efímera y además podríamos decir que es hasta virtual, porque el músculo no ha crecido realmente, sino que se ha “hinchado”, y grasa como tal hemos perdido poca, pero claro, nos sentimos más ligeros. Pero oye, si notas tu musculatura más presente y te sientes más ligero, eso nos vale como mejoras, así que aprovechemos la motivación del primer día!. 

2- Crecimiento rápido hasta niveles atléticos naturales. 

La segunda fase es mi favorita. Podría llamarse puesta a punto o puesta en forma general.

Como sabes, nuestro cuerpo ha evolucionado a través del movimiento, necesario antaño para nuestra supervivencia, por eso asimila muy bien el esfuerzo físico, porque es lo natural para él. Por esa memoria genética, resulta muy fácil alcanzar una versión atlética equilibrada.

El tiempo necesario dependerá de factores como el propio entrenamiento, el descanso, la alimentación y sobre todo la genética de cada uno. Hay quien tiene una versión atlética natural con más y con menos músculo. Pero como datos es lo que buscamos, hablemos de entre 6 y 12 semanas

Por eso, durante el primer mes o los dos primeros, al empezar a entrenar, los beneficios llegarán de manera rápida y constante hasta alcanzar una versión atlética saludable. 

Claro está que si a alguien sobran 50 kilos de peso no van a desaparecer en 12 semanas, pero al margen de que la grasa tenga su propio ritmo para desaparecer, el beneficio en cuanto a musculatura o sistema cardiovascular sí es exactamente el mismo.

3- Aumento de cualidades físicas por encima de las necesidades naturales. 

Las “mejoras” más allá de ese cuerpo saludable son muy caras, en tiempo y esfuerzo, por poner un ejemplo el crecimiento muscular más allá de lo natural, lleva un proceso mucho más lento, por suerte. Por eso esta es la fase de rendimiento.

Entrados en esta fase, por ejemplo si lo que buscamos en hipertrofia, crecer un kilo o kilo y medio de musculatura al año es una cantidad adecuada de crecimiento. Al final estamos provocando una situación de estrés continuo al organismo que siempre tiene que estar en fase de construcción. 

Lo mismo pasa con, por ejemplo, el sistema cardiovascular, a medida que mejoramos por ejemplo nuestros tiempos de carrera más tenemos que entrenar para arrancarle un segundo al crono.

Y en todos esos casos, si se deja de “remar”, las mejoras se pierden, en mayor o menos plazo según el tiempo que hayamos estado en la zona de rendimiento. Por lógica el cuerpo cuando ya no necesita tanto músculo, lo elimina, pues es muy caro de mantener energéticamente. O cuando ya no necesita correr a un ritmo tal elevado el sistema cardiovascular se normaliza pues ya no es efectivo tener el corazón tan grande o tal nivel de hemoglobina.

Y aquí, en esta tercera fase, cada uno es dueño de su cuerpo y debe saber hasta donde quiere invertir, hasta donde le compensa.

Con esto no quiero decir que no recomiende buscar el rendimiento, ni mucho menos, al contrario, yo mismo en el Reto Juan Rallo, vendo un plan de entrenamiento para conocer hasta dónde somos capaces de llevar esta tercera fase. Pero sí que hay que ser conscientes de que alcanzar un estado de forma sobresaliente no significa que se vaya a mantener in eternum. Lo qué sí está claro es que hay que mantener nuestra versión natural, nuestra versión atlética dándole al cuerpo el movimiento que necesita.

Aquí puedes ver mi Reto:

RETO JUAN RALLO

Feliz día!!

Juan Rallo