¿Entrenar con agujetas?

Agujetas, solo nombrarlas salivo como el perro de Paulov. Tanto en mi propio cuerpo como en la voz de mis clientes, adoro esa palabra. Pero más allá de mi debilidad por ellas, hablemos de si son o no son buenas, de si se puede entrenar con agujetas y de cómo se van.

¿Qué son las agujetas?

Agujetas, el nombre popular de esta «lesión» tan aceptado que ni los médicos usan el término científico… no es otro que «dolor muscular tardío«, no muy currado por cierto. Las agujetas, son básicamente el dolor provocado por la rotura de las fibras musculares.

Cuando se somete a una musculatura a un esfuerzo muy superior a lo que está habituada, se producen micofracturas por tensión en sus miofibrillas. Al regenerarse, por el fenómeno de la supercompensación se harán un poco más grandes que antes del estrés, algo parecido a lo que pasa con los huesos cuando se rompen, que al cerrarse sobrecalcifican por la zona. Durante la fase de recuperación de esas microroturas es cuando aparece ese dolor tan característico.

Las de intensidad baja son algo frecuentes, en  ningún caso deben asustarnos. Las agujetas solo pasan a ser peligrosas cuando alcanzan intensidades muy altas de dolor, y lo hacen en forma de rabdomiolisis, liberando a la sangre alguno de los deshechos de la recuperación muscular y que pueden afectar seriamente a los riñones. Pero esto solo es en caso de agujetas extremas. No las busques.

Agujetas, ¿sinónimo de haber entrenado bien?

Las agujetas aparecen como consecuencia de la diferencia entre nuestro estado físico y el estrés al que hemos sometido a la musculatura. A mayor diferencia entre preparación y esfuerzo, más intensas van a ser. Por eso es más fácil que aparezcan en fases tempranas de entrenamientos que cuando ya llevamos unas cuantas sesiones a las espaldas.

¿Se puede entrenar con agujetas?

Por supuesto se puede, e incluso se recomienda. Claro, siempre que el dolor no lo impida y teniendo en cuenta que no es recomendable tratar de mejorar una musculatura que aún duele, porque eso significa que no está 100% recuperada y que sigue creciendo, y no conviene volver a la rotura fibrilar justo cuando el músculo está en pleno crecimiento.

Sí es bueno mover de manera ligera la musculatura dolorida, ya que de esa manera aumenta el riego sanguíneo en la zona, aportando nutrientes y oxígeno, además de ayudando a «barrer» los desechos del proceso, para renovar con mayor rapidez.

¿Cómo se quitan las agujetas?

¿De verdad quieres quitártelas? Pero si son com una medalla, como un recordatorio de lo bien que has entrenado!!  Bromas aparte, la mejor manera para que desaparezcan las agujetas es hacer ejercicio suave involucrando la zona implicada, de esta manera, el aumento de circulación en la zona ayuda a limpiar, a barrer, la zona.

Si te gustan las agujetas

Si eres de los míos y te gustan ls agujetas, te recomiendo mi Reto, el Reto de Juan Rallo, verás lo que es estar 12 semanas con agujetas y con sensación de haber trabajo bien siempre! Te lo presento:

Feliz día

Juan Rallo